Eiji Ôtsuka (autor de KURUSAGI)
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Eiji Ôtsuka (autor de KURUSAGI)
Eiji Ôtsuka es un hombre prolífico y oscuro. Así es, el guionista de Kurosagi: Servicio de entrega de cadáveres le gusta rizar el rizo de lo macabro, darle un vuelta más a la tuerca que sella el ataúd del espanto. Una muestra de lo dicho: en el segundo volumen de Kurosagi… conocemos una empresa (funeraria) que brinda a los deudos de personas asesinadas la oportunidad de vengarse del asesino ¿Cómo? Fácil, se hacen con el cuerpo del criminal una vez que la justicia lo ha ejecutado (el único requisito es que haya sido condenado a la pena capital) y luego entra en escena una bella empleada de la compañía con talento para devolver el aliento a los muertos. A esto, sumadle un buen sistema de sujeción, un cuchillo bien grande y afilado por deudo y… ¡Hala, a vengarse sanamente y en familia!

Mi padre murió de cáncer el año nuevo justo antes de licenciarme yo en la universidad. Cuando me dijeron que estaba terminal, decidí quedarme a dormir en el hospital, pero contra todo pronóstico –aunque suene cruel decirlo así– aguantó varios días en ese estado. La verdad es que esperar en el hospital fue agotador.
Una noche, las enfermeras me dijeron que probablemente no pasaría nada, así que me puse a dormir en una camastro que instalaron en la habitación. Al alba, me desperté repentinamente y, al ver a mi padre, pensé “fíjate, ya está muerto” . No me acerqué a él no le busqué el pulso; simplemente, el pensamiento me cruzó claramente por la cabeza. Mi madre y mi hermana estaban durmiendo, agotadas, así que decidí no pulsar el botón de aviso a las enfermeras y dejarlas descansar. Luego, yo también seguí durmiendo hasta la mañana.
Mi madre falleció hace poco, pero unos problemas estúpidos del trabajo me mantuvieron atado y no pude estar ni en su lecho de muerte ni en su entierro. Es lo que tiene ser escritor. Hacía años que no la veía y mi hermana y mi cuñado estaban agotados de tanto cuidar de ella, así que, si tengo que ser sincero, su muerte me alivió. Nunca he ido a visitar la tumba de mi padre ni tampoco fui al entierro de mi madre, pero el otro día fui con unos amigos a los que hacía veinte años que no veía a visitar la tumba del profesor Tokuji Chiba, que nos dio clases de folclore en la universidad. Su voluntad al morir fue que sus alumnos no recibieran noticias de su fallecimiento, de modo que fue enterrado en secreto. Así, nosotros supimos que había muerto cuando sus huesos ya descansaban en su tumba. En la lápida no figuraba su nombre; me pareció muy propio de él. Estuvimos hablando sobre cuál era la manera correcta de realizar las ofrendas de incienso y de otros asuntos muy poco apropiados para unos especialistas en folclore. Cuando nos percatamos, nos reímos diciendo “en fin, fue el profesor quien tomó unos discípulos como nosotros”. Cuando quise darme cuenta, tanto mis padres como mi apreciado profesor universitario estaban criando malvas. Eso me hace pensar que nuestra generación va a ser, quizás no la siguiente, pero si la próxima o la otra en llegar a la hora final.
El tema subyacente en Kurosagi: Servicio de entrega de cadáveres no tiene ninguna relación en especial con esto que acabo de comentar.
Kurosagi: servicio de entrega de cadáveres es una obra que ideé pensando que me gustaría crear un obra ortodoxa de horror. En los videojuegos o en las películas de terror, los zombis se pasean por ahí como si nada, lo que ha provocado que los receptores de ese tipo de material se hayan casi inmunizado contra este hecho. Así que mi intención era regresar al punto de partida de la terrorífica idea de que el sólo hecho de que un cadáver se mueva da verdadero miedo.
En mi oficina ideamos decenas de argumentos para manga al año, pero sólo unos pocos acaban llegando al fin del camino. La mayoría de ellos acaban en dique seco ya que no encontramos un mangaka apropiado, pero el hecho de haber conocido a Housui Yamasaki ha propiciado que Kurosagi: Servicio de entrega de cadáveres pueda haber visto la luz del día en la forma más ideal.
Estamos en un época en la que la gente empieza a estar insensibilizada ante los manga y los videojuegos en los que aparecen cadáveres y zombis, por lo que me gustaría decir bien alto que el hecho de que exista un talento como el de Housui Yamasaki es extremadamente valioso. Pues él es capaz de expresar en las páginas del cómic la idea de que un muerto que se pone a caminar es terrorífico.
Esta serie no tiene lugar fijo en una revista; hasta ahora ha sido publicada en número extraordinarios de Shônen Ace o en la Kodakawa Mistery. Sin embargo, mi intención es seguir metiéndola en éstas o alguna que otra revista, puesto que entre otras cosas tengo pensada la historia en la que se explica el porqué de los extraños poderes de los chicos del Servicio de entrega de cadáveres Kurosagi.
Volveremos a leernos en el tercer tomo.
Eiji Ôtsuka
/Shizuka

Mi padre murió de cáncer el año nuevo justo antes de licenciarme yo en la universidad. Cuando me dijeron que estaba terminal, decidí quedarme a dormir en el hospital, pero contra todo pronóstico –aunque suene cruel decirlo así– aguantó varios días en ese estado. La verdad es que esperar en el hospital fue agotador.
Una noche, las enfermeras me dijeron que probablemente no pasaría nada, así que me puse a dormir en una camastro que instalaron en la habitación. Al alba, me desperté repentinamente y, al ver a mi padre, pensé “fíjate, ya está muerto” . No me acerqué a él no le busqué el pulso; simplemente, el pensamiento me cruzó claramente por la cabeza. Mi madre y mi hermana estaban durmiendo, agotadas, así que decidí no pulsar el botón de aviso a las enfermeras y dejarlas descansar. Luego, yo también seguí durmiendo hasta la mañana.
Mi madre falleció hace poco, pero unos problemas estúpidos del trabajo me mantuvieron atado y no pude estar ni en su lecho de muerte ni en su entierro. Es lo que tiene ser escritor. Hacía años que no la veía y mi hermana y mi cuñado estaban agotados de tanto cuidar de ella, así que, si tengo que ser sincero, su muerte me alivió. Nunca he ido a visitar la tumba de mi padre ni tampoco fui al entierro de mi madre, pero el otro día fui con unos amigos a los que hacía veinte años que no veía a visitar la tumba del profesor Tokuji Chiba, que nos dio clases de folclore en la universidad. Su voluntad al morir fue que sus alumnos no recibieran noticias de su fallecimiento, de modo que fue enterrado en secreto. Así, nosotros supimos que había muerto cuando sus huesos ya descansaban en su tumba. En la lápida no figuraba su nombre; me pareció muy propio de él. Estuvimos hablando sobre cuál era la manera correcta de realizar las ofrendas de incienso y de otros asuntos muy poco apropiados para unos especialistas en folclore. Cuando nos percatamos, nos reímos diciendo “en fin, fue el profesor quien tomó unos discípulos como nosotros”. Cuando quise darme cuenta, tanto mis padres como mi apreciado profesor universitario estaban criando malvas. Eso me hace pensar que nuestra generación va a ser, quizás no la siguiente, pero si la próxima o la otra en llegar a la hora final.
El tema subyacente en Kurosagi: Servicio de entrega de cadáveres no tiene ninguna relación en especial con esto que acabo de comentar.
Kurosagi: servicio de entrega de cadáveres es una obra que ideé pensando que me gustaría crear un obra ortodoxa de horror. En los videojuegos o en las películas de terror, los zombis se pasean por ahí como si nada, lo que ha provocado que los receptores de ese tipo de material se hayan casi inmunizado contra este hecho. Así que mi intención era regresar al punto de partida de la terrorífica idea de que el sólo hecho de que un cadáver se mueva da verdadero miedo.
En mi oficina ideamos decenas de argumentos para manga al año, pero sólo unos pocos acaban llegando al fin del camino. La mayoría de ellos acaban en dique seco ya que no encontramos un mangaka apropiado, pero el hecho de haber conocido a Housui Yamasaki ha propiciado que Kurosagi: Servicio de entrega de cadáveres pueda haber visto la luz del día en la forma más ideal.
Estamos en un época en la que la gente empieza a estar insensibilizada ante los manga y los videojuegos en los que aparecen cadáveres y zombis, por lo que me gustaría decir bien alto que el hecho de que exista un talento como el de Housui Yamasaki es extremadamente valioso. Pues él es capaz de expresar en las páginas del cómic la idea de que un muerto que se pone a caminar es terrorífico.
Esta serie no tiene lugar fijo en una revista; hasta ahora ha sido publicada en número extraordinarios de Shônen Ace o en la Kodakawa Mistery. Sin embargo, mi intención es seguir metiéndola en éstas o alguna que otra revista, puesto que entre otras cosas tengo pensada la historia en la que se explica el porqué de los extraños poderes de los chicos del Servicio de entrega de cadáveres Kurosagi.
Volveremos a leernos en el tercer tomo.
Eiji Ôtsuka
/Shizuka
Última edición por xshizukax el Miér Sep 10, 2008 4:29 pm, editado 2 veces

xshizukax- Admin
- Mensajes: 18
Fecha de inscripción: 06/09/2008
Re: Eiji Ôtsuka (autor de KURUSAGI)
tiene una pinta chachi chachii ^^
solo con el nombre ya moLAaa!!
Yukii
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xYukiko_x- Admin
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